Consejos para hacer el camino de Santiago

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Para realizar el Camino de Santiago a pie, se aconseja seguir una serie de preceptos para hacer el trayecto lo más llevadero posible y poder llegar a Santiago de Compostela sin llagas, ampollas, heridas externas.

Es aconsejable utilizar un atuendo que sea holgada y transpirante, evitando roces y molestias produciendo dermatitis de contacto, en la parte interna de las piernas.

Además se recomienda ponerse ropa adaptada a la climatología de la época en que se realice la peregrinación (chubasquero, cazadora, jersey, gafas de sol…).

No debe olvidarse un sombrero o gorra, para taparse del sol en la cara y cabeza. Evitando insolaciones.

El calzado es primordial, y tiene que ser de calidad. El calzado debe de ser una bota que se ajuste el tobillo, ya que los caminos son irregulares, pudiendo realizarse esguinces que podrían incluso obligar a suspender la marcha.

camino de santiago a pie

Además de ser alta, la bota debe ser impermeable y transpirable, evitando así los problemas de la sudoración del pie, las ampollas y hongos.

También son importantes los calcetines, han de ser de lana o similar, es necesario llevar varios pares. Pues hay que cambiarse a menudo y sobretodo cuando están humedos.

Hay que recalcar en la alimentación del peregrino en el Camino de Santiago.

Antes de comenzar la marcha no se debe realizar una ingesta copiosa de difícil digestión.

Es recomendable tomar más azúcar de lo habitual, puede hacerse tomando dulces o miel.

Las grasas (mantequillas, tocino, etc.) deben ingerirse en cantidades repetidas y pequeñas.

No es necesario comer proteínas (huevos, carnes, pescados y leche) durante el trayecto, aunque sí deben tomarse en los momentos de descanso, entrenamiento y preparación.

Las vitaminas son necesarias, las aportan las frutas frescas como naranjas, limones,etc. y también los frutos secos como la nuez y pasas.

Hacer la comida más fuerte al final de cada etapa. Si se toma agua en el camino, asegurarse de que es potable. La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.

Con estos consejos esperamos que el Camino de Santiago, este año Xacobeo 2021, os resulte más cómodo y especial.

Si lo haces en Bici

Recorrer el Camino de Santiago en bicicleta no es fácil, ya que hace falta tener una buen estado y preparación física, ya que sus casi 800 kilómetros transitan en su mayor parte por pistas y caminos de tierra, usualmente con muchas piedras, y muy proclives a inundarse durante buena parte del año.

La mitad del trayecto aproximadamente pasa por zonas con una accidentado perfil, salpicado de continuas subidas y bajadas y algún que otro puerto, aunque, también son 800 kilómetros que el peregrino puede planificar libremente, teniendo en cuenta su preparación física y el tiempo disponible.

Antes de comenzar el Camino de Santiago, hay que tener en cuenta diversos factores como la preparación de la bicicleta, debe tener el equipamiento básico.

Alforjas y parrilla portaequipajes sobre la rueda trasera, será aquí donde llevaremos nuestro equipaje. Un triángulo hombrera que se coloca bajo el sillín, en él puede tener cabida el equipo de herramientas.

Se puede complementar la zona de carga de nuestra bicicleta con unas pequeñas bolsas que se adosan al manillar y que son muy útiles para llevar tanto la documentación propia como la de la ruta (es muy importante ordenar de manera equilibrada y compensada todo el equipaje en sen la bicicleta).

Es recomendable llevar un velocímetro con cuentakilómetros.

Facilitará mucho la compresión de la cartografía y ayudará en la planificación de la ruta en el camino.

Otro factor muy importante a tener en cuenta es la preparación física del peregrino, los ciclistas habituales deben mantener un ritmo de salidas en bici más o menos estable y acostumbrarse a algunos elementos que pueden resultar novedosos en el trayecto que va a iniciar.

Es importante aclimatarse a viajar por estrechos senderos o salvar fuertes pendientes con las alforjas de la bicicleta cargadas.

Los peregrinos que decidan hacer el Camino de Santiago en bicicleta sin ser un ciclista usual, deberán comenzar por un proceso lento de aclimatación tanto a la propia bicicleta como a los recorridos por caminos, senderos y zonas de firme irregular.

El siguiente factor a tener en cuenta es la planificación del recorrido, el Camino de Santiago no debe plantearse como una carrera hasta Compostela y por ello a la hora de proyectar el recorrido se ha de tener en cuenta, en primer lugar, la disponibilidad temporal.

No conviene obsesionarse por avanzar.

Resulta mucho más gratificante disfrutar de los paisajes y de las sensaciones que generan. Hay que aprovechar al máximo las jornadas de que se dispongan.

El lugar elegido para detenerse es otro de los factores que deben influir en la planificación de la ruta, tratando de contemplar siempre una posibilidad alternativa próxima al lugar elegido como fin de etapa.

Si haces el camino a caballo

Cerciórese de que los caballos que contrata están acostumbrados a situaciones difíciles y que ya han realizado el Camino de Santiago en alguna ocasión.

Se necesitan caballos fuertes que soporten estar al menos 8 días de viaje con jornadas de unas 6 horas y que además no sean asustadizos.

El peregrino pasará cerca de carreteras con mucho tráfico, soportará la climatología de la zona y tendrá que atravesar zonas rocosas.

camino de santiago a caballo

Consejos para el jinete

El jinete debe llevar ropa de abrigo del pecho y guantes e impermeable con tiras reflectantes, chaleco con tiras reflectantes, gafas, cremas de cara, alforjas, siempre provisto de agua, una pizca de sal y algún dulce.

Prever la alimentación y establo de los caballos, así como evitar el acceso a las grandes ciudades y hacer el minino uso de las autovías.

La mayoría de las peregrinaciones a caballo en el Camino de Santiago, llevan coche de apoyo o usan viajes organizados.

Cabalgar solo de día, en fila india y vestir ropa con tiras reflectantes.

No deben ir jinetes que no tengan costumbre de montar.

Deben ser capaces de trotar y galopar. Esto evitará accidentes innecesarios.

Hay que recordar que el camino no es un paseo por el campo.

El jinete debe de ser valiente y no tener miedo ya que atravesarán caminos estrechos con barrancos a su lado.

Si el jinete se asusta el caballo también lo hará.

Si lo haces en grupo

asegúrese de que el grupo con el que viaja esté cohesionado ya que eso hará más ameno el recorrido.

Hay recordar que tanto caballos como jinetes se exponen a situaciones límite y esto puede provocar discusiones que harán que el grupo se resienta.

El viaje: el recorrido se puede realizar con un coche de apoyo que transporte el equipaje y el pienso, pero también se puede hacer con todo encima.

Al llegar a los pueblos de descanso se puede comprar heno.

Asegúrese de que al contratar su viaje la persona que les acompañe tenga conocimientos de herraje para posibles imprevistos.

Hay que buscar sitios donde los caballos puedan descansar. Recuerde que no viaja sólo.

Deseamos que todos disfruten de este año Xacobeo y de su peregrinación por el Camino de Santiago.