Marisco
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Haz un experimento. Pregunta en cualquier sitio fuera de Galicia, que es lo que más le gusta de nuestra gastronomía. La empanada, los pimientos de Padrón, el caldo, y…. ¿El marisco? Por supuesto. Es uno de los platos más valorados de toda la gastronomía gallega. Es fácil de cocinar y una delicatesen. 

Pero… no sabe igual el marisco gallego que el de otros sitios. Y es que el marisco encuentra una serie de condiciones adecuadas para criarse en el litoral gallego que lo hacen distinto. Además, en la costa hay un gran número de rías, que ayudan a estas condiciones, así como aguas frías.

Vamos a contaros un poco más sobre ellos.

Crustáceos

Percebes

Se trata de crustáceos muy cotizados y conocidos en la gastronomía gallega. Crecen sobre las rocas, y cuánto más revuelto esté el mar y más golpee en las piedras, mejor sabor. El problema de este marisco es que recogerlo es una ardua tarea que arriesga la vida de muchos percebeiros. La mejor forma de disfrutarlos es cuando están cocidos, pero ten cuidado, que pueden salpicarte enterito.

Percebes
Percebes

Para conocer más sobre los percebeiros y la forma de capturar este manjar, aquí tenéis un cortometraje de David Beriain.

Cigalas, camarones, santiaguiños y bogavantes

A mayores de los conocidísimos langostinos y las gambas, nos encontramos las cigalas. Estas se encuentran entre los langostinos y las langostas, y son muy apreciadas por su sabor. Antes se les llamaba langostinos, pero con la comercialización de la marca Langostinos, se pasaron a llamar cigalas.

Los camarones son más pequeños y similares a los langostinos. Se suelen cocer al vapor y se comen, en general, retirando la cabeza. Los bancos de camarones se encuentran mayormente en la zona de Arousa o en A Costa da Morte.

Los santiaguiños es uno de los mariscos más escasos de Galicia, sino el que más. Hay una temporada de captura pequeña y además hay muy pocos ejemplares de la especie. Su cuerpo es similar al de una langosta, pero el tamaño se asemeja más al de una cigala. Debido a la escasez y a su carne sabrosa, se venden a precios muy altos, y la mayoría acaban en restaurantes de lujo.

El bogavante es similar a la langosta. Se reconoce como el marisco más fino de los crustáceos decápodos, y hay grandes diferencias de precio y sabor entre el gallego y el canadiense. Es una especie de gran valor tanto para comerlo solo como con arroces o pastas.

Nécoras, centollos y bueyes

Las nécoras son crustáceos similares al conocido cangrejo de río, pero de un tamaño medio de 8 centímetros.

Los centollos y los bueyes son similares a estas, pero son más grandes, llegando a medir cerca de 20 centímetros. Una característica para reconocer los centollos son las rugosidades del caparazón. El buey, por el contrario, tiene un caparazón de forma oval, suave y liso. Además, las pinzas de este último son de color negro.

Moluscos

Almejas, berberechos, vieiras, zamburiñas y mejillones

Tanto las almejas como los berberechos o las vieiras, viven en la superficie de la arena del mar o incluso, debajo de esta. Por el contrario, las zamburiñas y los mejillones viven en la costa, pegados a las rocas o a conchas.

La forma más común de comer los mejillones es cociéndolos al vapor, aunque hay muchas más formas de prepararlos. El resto, en general, también se pueden comer cocidos o con salsas.

Pulpo

El pulpo es uno de los platos gallegos que más se ha internacionalizado, y es que es cierto que aquí es uno de los más típicos. 

Pulpo
Pulpo

Las famosas pulperías de Melide o del Carballiño reciben turistas todos los días que desean probar uno de los secretos de Galicia. Y es que ninguno sabe como hecho aquí.

Su preparación más usual es á feira, y se consiste en “asustar” el pulpo (sumergirlo y retirarlo de una pota con agua entre 5 y 6 veces), para después cocerlo y cortarlo en rodajitas. Una vez cortado, se pone en el típico recipiente y se le echa encima aceite de oliva, sal y pimentón dulce.

Hay muchas otras formas de prepararlo, pero esta es la más conocida. 

Formas de preparar el marisco

La mejor forma de preparar los mariscos suele ser cocerlos. La mayoría de ellos no necesitan nada más. Los percebes es impensable que aparezcan en una salsa, por ejemplo. Pero hay otros como las almejas, las gambas, los bogavantes… que podrían usarse como un complemento en otro plato, como en arroces o pastas. E incluso, hay empanadas de zamburiñas, mejillones, berberechos… y están muy ricas. Puede que para alguno, el marisco no sea un manjar, y para otros son pequeños placeres.

Marisco

Para cocerlos, es recomendable hacerlo con laurel y abundante sal en el agua. U, otra opción que está creciendo a día de hoy es hacerlos con agua de mar. ¡Y no, no cómo estáis pensando! No hace falta ir a recoger agua a una playa, ya que se vende embotellada. Con agua salada es más fácil prepararla, y le aporta ese sabor a mar. Hay muchas marcas que la venden, desde pequeñas a multinacionales. Brétema es un ejemplo de agua de mar que proviene de A Costa da Morte.

Con el agua y el laurel preparado, empezamos a calentar la pota. Cuando hierva, sumergimos el marisco y lo dejamos un par de minutos, dependiendo del que sea.

Para controlar bien el sal, si se usa agua corriente, y los tiempos de cocción, aquí os dejamos una tabla:

Tipo de MariscoGramos de sal por litro de aguaMinutos de cocción
Bogavante grande6028
Bogavante mediano6020
Buey Grande6020
Buey mediano
6018
Centolla grande6018
Centolla mediana6015
Camarón701/2
Cigala Grande603
Cigala mediana601,5
Nécora grande607
Nécora pequeña605
Percebes701/2
Pulpo6018

Si preferís probar nuestra gastronomía en restaurantes, aquí tenemos nuestro artículo sobre 21 planes en Galicia, donde os hablamos del marisco y de más platos.

¡Gracias por leernos!